LG Arena se presenta como un teléfono de gama alta de perfiles curvilíneos en colores plata mate, zinc cromado y aluminio anodizado. Sus dimensiones son de 105.9 × 55.3 × 11.95 milímetros y su peso es de 105 gramos. Su pantalla TFT de 3 pulgadas es multitáctil y capacitiva, con lo que se pueden hacer gestos complejos ejerciendo una presión mínima, y está fabricada en cristal templado antirayaduras. La resolución de 800x480 píxeles y 16.000.000 de colores permiten visualizar contenidos en formato panorámico. La eficaz interfaz de usuario 3D S-Class diseñada por LG otorga importancia crucial al uso de los dedos, eliminando lápices y teclados. De hecho las teclas brillan por su ausencia.
El botón de encendido, el de llamada, el de colgar, el de inicio y los tres laterales para aumentar/bajar el volumen y un acceso directo a la función de cámara son las únicas teclas físicas. La interfaz está formada por un laberinto de menús, empezando por el principal, en forma de cubo que se puede girar con los dedos. Éste presenta cuatro submenús: accesos rápidos, widgets, contactos y multimedia. En cada una de estas caras del cubo hay cuatro botones en común, que son los más utilizados (marcación, contactos, mensajes y pantalla principal). Esta última pantalla, diferente al cubo giratorio, distribuye todo el contenido del teléfono en cuatro categorías (comunicación, multimedia, herramientas y ajustes), cada una de ellas con ocho aplicaciones. Al no disponer de teclado físico, aparece uno virtual en la pantalla en determinados momentos, ya sea alfanumérico como QUERTY, como al escribir un mensaje de texto, un e-mail o buscar un contacto de la lista.
Un punto fuerte de la interfaz es su capacidad de cambiar de aspecto cuando se gira el teléfono, lo cuál la hace más amigable. Además animaciones y vistosos efectos de transición acompañan a quien lo usa, por ejemplo en el reproductor de música, en el que ésta se une a visualizaciones a todo color y un ecualizador. Todo esto es posible gracias al sensor de movimiento y al acelerómetro incorporados. La interfaz S-Class ha demostrado ser atractiva, fluida, sencilla e intuitiva de cara al público gracias al procesador AMD incorporado.
El botón de encendido, el de llamada, el de colgar, el de inicio y los tres laterales para aumentar/bajar el volumen y un acceso directo a la función de cámara son las únicas teclas físicas. La interfaz está formada por un laberinto de menús, empezando por el principal, en forma de cubo que se puede girar con los dedos. Éste presenta cuatro submenús: accesos rápidos, widgets, contactos y multimedia. En cada una de estas caras del cubo hay cuatro botones en común, que son los más utilizados (marcación, contactos, mensajes y pantalla principal). Esta última pantalla, diferente al cubo giratorio, distribuye todo el contenido del teléfono en cuatro categorías (comunicación, multimedia, herramientas y ajustes), cada una de ellas con ocho aplicaciones. Al no disponer de teclado físico, aparece uno virtual en la pantalla en determinados momentos, ya sea alfanumérico como QUERTY, como al escribir un mensaje de texto, un e-mail o buscar un contacto de la lista.
Un punto fuerte de la interfaz es su capacidad de cambiar de aspecto cuando se gira el teléfono, lo cuál la hace más amigable. Además animaciones y vistosos efectos de transición acompañan a quien lo usa, por ejemplo en el reproductor de música, en el que ésta se une a visualizaciones a todo color y un ecualizador. Todo esto es posible gracias al sensor de movimiento y al acelerómetro incorporados. La interfaz S-Class ha demostrado ser atractiva, fluida, sencilla e intuitiva de cara al público gracias al procesador AMD incorporado. 









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